La pobreza infantil en Andalucía afecta a 586.900 menores ante la vuelta al colegio
UNICEF advierte de que los gastos del inicio de curso pueden agravar la pobreza infantil en Andalucía, donde casi el 7% de los escolares no participa en viajes o acontecimientos educativos

Unos 586.900 niños, niñas y adolescentes se encuentran en riesgo de pobreza monetaria en Andalucía, el 39,3% del total, según los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025 recogidos por UNICEF. La organización ha advertido este 2 de septiembre de que los gastos asociados a la vuelta al colegio pueden acentuar las desigualdades educativas entre el alumnado.
El inicio del curso implica para las familias afrontar desembolsos vinculados al material, el transporte y las actividades escolares, entre otros conceptos. Esa carga económica afecta especialmente a los hogares con menos recursos y puede condicionar la participación de sus hijos en determinadas propuestas educativas y de ocio.
En Andalucía, casi el 7% de los niños y niñas en edad escolar no puede participar en viajes o acontecimientos escolares, de acuerdo con la información difundida por UNICEF Comité Andalucía. La entidad relaciona esta situación con las dificultades económicas de los hogares y señala que sus consecuencias van más allá de los primeros meses del curso.
El presidente de UNICEF Comité Andalucía, José Sánchez, ha explicado que el regreso a las aulas permite recuperar rutinas y apoyos relevantes para muchos menores, pero también hace visibles los problemas de las familias más vulnerables. A su juicio, los gastos del inicio del curso pueden ampliar las diferencias entre compañeros y limitar la participación en actividades.
La gestión de ayudas y becas coincide además con estas primeras semanas del calendario escolar. UNICEF sostiene que la igualdad de oportunidades educativas depende tanto de la calidad del sistema de enseñanza como de que los hogares dispongan de protección económica estable durante todo el año.
La organización vincula las dificultades económicas con el aprendizaje, el rendimiento académico y la continuidad de los estudios. Estas desventajas, según su análisis, también pueden repercutir a largo plazo en el acceso al empleo y en las oportunidades laborales de quienes las sufren durante la infancia.
La tasa andaluza de riesgo de pobreza monetaria infantil, situada en el 39,3%, supera en casi once puntos el promedio español. En el conjunto del país, el porcentaje alcanza el 28,4% y afecta a alrededor de 2,23 millones de niños, niñas y adolescentes. UNICEF señala que se trata de la tasa más alta de la Unión Europea.
El informe de UNICEF España El beneficio de hacer: el impacto de políticas concretas para revertir la pobreza infantil en España analiza los posibles efectos de establecer una prestación universal por crianza de 100 o 200 euros mensuales por menor. Las estimaciones detalladas por la entidad calculan que una ayuda de 100 euros reduciría en 4,7 puntos porcentuales la pobreza infantil en Andalucía.
Esa bajada equivaldría a una reducción del 12% en el número de menores afectados, con unos 70.370 niños y niñas que saldrían de la situación de pobreza monetaria. Se trata de una proyección incluida en el informe y condicionada a la aplicación de la prestación planteada.
En el ámbito nacional, la misma ayuda mensual de 100 euros provocaría, según los cálculos de UNICEF, un descenso de 3,6 puntos porcentuales. La reducción alcanzaría el 11,2% y permitiría salir de la pobreza a más de 270.000 menores en España.
Además de esa prestación, la organización propone que las comunidades autónomas incorporen la perspectiva de infancia a sus sistemas de ayudas. Entre las medidas planteadas figuran prestaciones accesibles, estables y adaptadas a las diferentes circunstancias familiares, así como cambios en las rentas mínimas o de ciudadanía destinadas a los hogares vulnerables.
Las propuestas incluyen aumentar la cuantía y la cobertura de esas rentas, tener en cuenta a todas las personas de la unidad familiar al calcularlas y permitir su compatibilidad con otras ayudas e ingresos. UNICEF también plantea introducir medidas de conciliación en los programas de formación o acceso al empleo asociados a estas prestaciones.
El informe defiende igualmente una mayor coordinación entre administraciones y territorios. Entre sus recomendaciones se encuentran la creación de una ventanilla única social, el establecimiento de protocolos comunes de valoración y la aplicación de criterios compartidos para acceder a las ayudas.
La entidad propone asimismo conexiones automáticas entre las rentas mínimas o el ingreso mínimo vital y los apoyos educativos. Este sistema permitiría relacionar esas prestaciones con becas de comedor, ayudas para material escolar, transporte y actividades educativas complementarias.
Las comunidades autónomas tienen competencias tanto en las políticas educativas como en determinadas prestaciones sociales, por lo que UNICEF les atribuye un papel central en la reducción de la pobreza infantil. Sánchez ha reclamado que el inicio del curso sirva para reforzar las medidas destinadas a garantizar el acceso de todo el alumnado a la educación y a las actividades vinculadas a ella.

