La Policía Nacional desarticula en Algeciras una red dedicada al fraude financiero mediante suplantación de identidad
La operación contra un grupo asentado en la ciudad permite detener a seis personas por fraude financiero en Algeciras, tras conocerse que el entramado afectó a más de un centenar de víctimas.

La Policía Nacional ha desarticulado en Algeciras una red criminal especializada en cometer fraudes financieros mediante la suplantación de identidad. La investigación, desarrollada por el Grupo de Delitos Tecnológicos, ha concluido con la detención de seis personas como presuntas autoras de delitos de estafa, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Los investigadores sitúan el origen del caso en la denuncia de un vecino de la ciudad que descubrió que figuraba en un fichero de morosos por deudas de dos contratos que nunca había firmado.
La denuncia llevó a los agentes a analizar la documentación y comprobar que se habían utilizado datos personales de la víctima para solicitar financiación destinada a la compra de dispositivos electrónicos. Ese hallazgo permitió detectar la existencia de un entramado criminal de más amplia dimensión, integrado por más de ocho personas y con actividad continuada en la comarca. Según la investigación, la organización operaba desde Algeciras y había perjudicado a un total de 105 víctimas, la mayoría residentes en el Campo de Gibraltar.
El grupo había desarrollado un método de actuación basado en la suplantación de datos personales y el uso fraudulento del comercio electrónico. Los integrantes realizaban compras de teléfonos móviles y otros artículos tecnológicos de elevado valor económico a través de la página oficial de una conocida marca del sector. Para financiar estas adquisiciones, utilizaban identidades obtenidas de manera ilícita y contrataban líneas de financiación a nombre de terceros. Tras recibir los productos, solo abonaban la primera cuota, dejando el resto de pagos pendientes, que recaían directamente sobre las víctimas cuyos datos habían sido utilizados.
Los dispositivos adquiridos se introducían posteriormente en el mercado negro, obteniendo un beneficio económico que permitía a la organización mantener su actividad delictiva. La investigación apunta a que el fraude se repetía de forma sistemática, lo que explica el elevado número de damnificados identificados durante las pesquisas.
Uno de los elementos clave del caso es la participación de un empleado de un concesionario de vehículos de Algeciras. Según los investigadores, este trabajador aprovechaba su acceso a las bases de datos internas de la empresa para sustraer información personal de clientes, que después entregaba a la organización. Aunque la empresa no mantenía relación alguna con los hechos, la utilización de sus datos generó preocupación entre los afectados y un perjuicio reputacional para el establecimiento.
Las diligencias policiales permitieron determinar también que la red contaba con una estructura jerárquica claramente definida. Dos personas asumían el liderazgo y coordinaban el funcionamiento del grupo, mientras que otros miembros se encargaban de tareas como la obtención de datos, la gestión de contratos fraudulentos, la recogida de productos o su reventa.
La operación culminó con la detención de seis personas, incluidos los dos responsables principales del entramado. Además, se practicaron dos registros domiciliarios en los que se intervinieron teléfonos móviles, un ordenador, diversos dispositivos electrónicos y documentación vinculada a la actividad delictiva. Todo el material incautado será analizado para determinar la posible existencia de nuevos afectados y ampliar la investigación.
La Policía Nacional mantiene abierta la operación para localizar al resto de los miembros de la organización que todavía no han sido detenidos. Según fuentes policiales, no se descartan nuevas actuaciones en los próximos días conforme avance el estudio de la información intervenida. El caso ha generado preocupación entre los residentes de la comarca por el amplio número de víctimas y la utilización de datos personales obtenidos de clientes que habían confiado en servicios ordinarios.
El desmantelamiento del grupo supone un avance en la lucha contra los delitos tecnológicos en la zona, donde en los últimos años se ha detectado un aumento de este tipo de fraudes vinculados al comercio electrónico y la financiación de productos de alto valor. La Policía Nacional insiste en la importancia de revisar periódicamente la información financiera personal, especialmente cuando se detecten comunicaciones inusuales o inclusiones en ficheros de morosos sin causa aparente.
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