Picardo propone llevar la “valla de Franco” a la Almudena tras la retirada de la Verja de Gibraltar
El ministro principal celebra en La Línea el acto simbólico de retirada de las rejas en la frontera y afirma, sobre la retirada de la Verja de Gibraltar, que “nos quitamos un peso de encima”

La retirada de la Verja de Gibraltar ha dejado este martes una de las imágenes más simbólicas en la frontera entre La Línea de la Concepción y el Peñón: la eliminación de dos puertas de rejas que permanecían en el paso fronterizo. Durante el acto, presidido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, afirmó que la antigua “valla de Franco” debería llevarse “a la Almudena y ponérsela encima a Franco, para asegurarnos que nunca se levanta ni él ni nadie como él”.
El acto se celebró en la zona fronteriza de La Línea y sirvió para escenificar el fin de la Verja física, en un contexto de cambios en la relación entre Gibraltar y España tras los acuerdos políticos alcanzados en los últimos años. Las puertas retiradas formaban parte de las estructuras instaladas en la frontera y su desmontaje se presentó como un símbolo de la nueva etapa.
En declaraciones a los periodistas tras el acto, Picardo aseguró que con esta medida “nos quitamos un peso de encima”. El dirigente gibraltareño explicó que la desaparición de los elementos físicos asociados a la Verja supone, a su juicio, mayor normalidad en el tránsito diario de personas entre ambos lados.
“Nos quitamos un peso de encima, el peso de tener que pensar si estoy documentado, si hay o no hay cola, si planeo quedarme en Gibraltar o gente que hace lo mismo en el Campo de Gibraltar y no vienen a la gran oferta gastronómica que hay porque no sabían si iba a haber una cola o si tenía o no la documentación”, señaló.
Picardo vinculó la retirada de la estructura a la decisión adoptada durante la dictadura franquista de cerrar la frontera en 1969, una medida que se prolongó durante más de una década y que marcó la vida económica y social del Campo de Gibraltar. En ese contexto, afirmó que “hemos quitado también la valla, esa valla de Franco, que le gustaba tanto y que la cerró”.
Sus palabras más contundentes llegaron al final de su intervención, cuando declaró que esa valla “deberíamos llevarnos la valla española a la Almudena y ponérsela encima a Franco, para asegurarnos que nunca se levanta ni él ni nadie como él”. La referencia al cementerio madrileño donde estuvo enterrado el dictador se produjo en tono simbólico durante su valoración del acto.
La retirada de la Verja de Gibraltar tiene especial relevancia para La Línea y el conjunto del Campo de Gibraltar, donde miles de trabajadores cruzan a diario la frontera. El paso fluido ha sido una de las principales demandas históricas de la comarca, debido al impacto económico y laboral que cualquier restricción genera en ambos lados.
El acto contó con la presencia del presidente del Gobierno y autoridades locales y gibraltareñas. La eliminación de las puertas de reja no implica la desaparición de los controles existentes, pero sí representa un gesto político que busca consolidar la nueva etapa de entendimiento.
La frontera entre Gibraltar y España ha sido durante décadas un punto de fricción diplomática y un elemento central en la vida cotidiana de La Línea. Con la retirada de estos elementos físicos, las autoridades escenifican un cambio de etapa que, según lo expresado por Picardo, pretende dejar atrás la imagen de la Verja asociada al cierre impuesto en el pasado.



