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El 60% de las personas con discapacidad ve la IA como una oportunidad laboral en Andalucía

Redacción 7 julio, 2026 4 minutos de lectura

El 15º Informe Tecnología y Discapacidad analiza el impacto de la inteligencia artificial en el empleo de las personas con discapacidad en Andalucía, donde solo el 31,5% está activa en el mercado laboral

El 60,2% de las personas con discapacidad considera que la inteligencia artificial (IA) puede mejorar sus oportunidades de empleo, frente a un 30,3% que la percibe como una amenaza. Así lo recoge el 15º Informe Tecnología y Discapacidad, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco con motivo del Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas, que se celebra el 15 de julio.

El estudio, basado en una encuesta a 325 personas con discapacidad en búsqueda activa de empleo —un 18% de ellas andaluzas—, analiza el impacto de la inteligencia artificial en el empleo de las personas con discapacidad en Andalucía y en el conjunto del país, en un contexto marcado por la transformación digital del mercado laboral.

En Andalucía, la tasa de actividad de las personas con discapacidad se sitúa en el 31,5%, por debajo de la media estatal (35,4%) y muy alejada del 75% registrado entre la población sin discapacidad en la región. Esto significa que el 68,5% de las personas con discapacidad en edad laboral no tiene empleo ni lo busca, según datos del INE recogidos en el informe.

Percepción de la IA: más oportunidad que riesgo

La mayoría de las personas encuestadas identifica la IA como una herramienta útil para reforzar su empleabilidad. Un 60,2% cree que puede facilitar tareas como la elaboración del currículum, la preparación de candidaturas o el entrenamiento para entrevistas.

Por el contrario, casi un tercio (30,3%) teme que la automatización sustituya puestos de trabajo tradicionalmente ocupados por personas con discapacidad. También expresan preocupación por posibles sesgos en sistemas de selección automatizados. Un 9,5% mantiene una visión ambivalente, al considerar que la IA puede generar tanto oportunidades como riesgos.

Pese a estas percepciones, el informe señala que, por el momento, no existen evidencias de que la automatización esté teniendo un impacto más negativo en el empleo de las personas con discapacidad que en el conjunto de la población.

Menor exposición a los empleos más automatizables

El estudio apunta que los mayores efectos de la IA se están registrando en ocupaciones cualificadas intensivas en información, como programación, análisis de datos, redacción de contenidos o determinadas tareas administrativas y de atención al cliente.

Sin embargo, las personas con discapacidad que actualmente buscan empleo se orientan principalmente hacia sectores como servicios auxiliares (recepción, control de accesos o conserjería), logística y transporte, comercio, limpieza, mantenimiento u hostelería. Se trata de ámbitos que, por ahora, presentan una menor exposición al reemplazo tecnológico.

El nivel de riesgo, según el análisis, depende más del tipo de ocupación desempeñada que de la discapacidad en sí misma.

Jóvenes y mujeres, perfiles a vigilar

El informe identifica, no obstante, colectivos que podrían afrontar mayores dificultades de adaptación a medio plazo. Entre ellos, jóvenes con discapacidad que buscan su primer empleo, ya que muchas tareas de entrada al mercado laboral —de carácter rutinario— son susceptibles de automatización.

También apunta a las mujeres con discapacidad, por su presencia significativa en actividades administrativas, de atención al cliente o gestión de información, donde la IA está transformando procesos con mayor intensidad.

Tecnología como apoyo al empleo

Más allá del debate sobre la automatización, la encuesta refleja un amplio consenso sobre el papel positivo de la tecnología en la inclusión laboral. El 93,6% de las personas encuestadas considera que la digitalización facilita la búsqueda de empleo, al permitir enviar currículums digitales, acceder a portales especializados o realizar entrevistas online.

Además, el 75,6% cree que las nuevas tecnologías favorecen el desempeño profesional. El teletrabajo es uno de los avances más valorados, junto a herramientas adaptadas como lectores de pantalla, sistemas de subtitulado automático, asistentes de voz o programas de reconocimiento de voz.

Barreras pendientes

Pese a los beneficios señalados, el 84% de las personas encuestadas afirma encontrar barreras en su interacción con el entorno digital. Las principales dificultades son formativas (49,3%), seguidas de obstáculos económicos para acceder a dispositivos o conexión (34,9%) y problemas de accesibilidad (15,2%).

El informe concluye que el potencial inclusivo de la inteligencia artificial dependerá de que las herramientas sean accesibles, asequibles y estén acompañadas de formación específica. En una comunidad como Andalucía, donde la participación laboral de las personas con discapacidad se mantiene por debajo de la media, la evolución tecnológica puede influir en la reducción —o ampliación— de esta brecha.