El festival JAZZahara 2026 reúne a mil espectadores en su séptima edición
El festival JAZZahara 2026 celebró seis conciertos del 23 al 25 de octubre en Zahara de los Atunes, incluido el estreno de Raynald Colom y Diego Amador

El festival JAZZahara 2026 reunió a alrededor de mil espectadores durante su séptima edición, celebrada del 23 al 25 de octubre en Zahara de los Atunes. La programación incluyó seis propuestas que combinaron el jazz con el flamenco, la electrónica, las músicas de raíz, el blues y los sonidos tradicionales de Nueva Orleans.
El principal escenario fue el Patio de la Palmera del Palacio de las Pilas, donde los conciertos centrales comenzaron a las 19.00 horas. El festival también llevó una de sus actuaciones a la plaza Rafael Trujillo, que acogió el sábado un concierto gratuito de Padilla Siblings.
La edición comenzó el viernes 23 de octubre con el estreno absoluto en formato concierto de ‘Constellations’, el proyecto conjunto del trompetista Raynald Colom y el pianista y cantaor Diego Amador. Ambos músicos plantearon un encuentro entre jazz, flamenco y electrónica, con el apoyo de herramientas electrónicas sobre el escenario.
El director del festival, Iván Pivotti, señaló que esta actuación representó el carácter de exploración musical de la programación. Según explicó, la combinación de los lenguajes de ambos intérpretes permitió desarrollar una propuesta centrada en los puntos de conexión entre los tres estilos.
La primera jornada se completó con Manolo Pereira Quinteto Polar, formación encabezada por el guitarrista y compositor sevillano. El grupo interpretó composiciones originales dentro de una propuesta de jazz contemporáneo e improvisación que incorpora elementos del swing, la bossa nova, el funk y las músicas mediterráneas.
El sábado 24 actuó Carmen Souza con ‘Port’ Inglês’, un trabajo en el que la cantante combina el jazz con las músicas tradicionales de Cabo Verde. La artista llegó a Zahara de los Atunes después de participar en WOMEX, encuentro profesional celebrado en Las Palmas.
La pianista y compositora Lucía Rey presentó ese mismo día ‘Nómadas’, un proyecto construido a partir de influencias del flamenco, el latin jazz y las músicas mediterráneas, además de texturas electrónicas. La jornada se amplió fuera del recinto principal con la actuación de Paula y Marcos Padilla, integrantes de Padilla Siblings, que interpretaron en la plaza Rafael Trujillo un repertorio vinculado al blues, el folk y el swing.
Pivotti valoró la presencia de Carmen Souza y la respuesta del público ante los proyectos andaluces incluidos en el cartel. El director sostuvo que uno de los objetivos de JAZZahara es facilitar el descubrimiento de músicos y mostrar distintas formas de abordar el género, tanto desde sus raíces como desde propuestas contemporáneas.
La séptima edición concluyó el domingo 25 con Potato Head Jazz Band. La formación internacional afincada en Granada, con más de 25 años de trayectoria, centró su concierto en el jazz tradicional de la década de 1920, el hot jazz, el ragtime y los sonidos asociados a Nueva Orleans.
El programa trazó así un recorrido desde las fórmulas contemporáneas y la incorporación de la electrónica hasta estilos vinculados a los orígenes del jazz. La presencia de proyectos andaluces se combinó con artistas de proyección internacional y con una actuación abierta al público en el centro de Zahara de los Atunes.
Los conciertos principales se desarrollaron al aire libre y aprovecharon el cambio de luz durante el atardecer. El horario de las 19.00 horas permitió que las actuaciones comenzaran con luz natural y continuaran con la iluminación del patio, los árboles y la muralla del Palacio de las Pilas.
Pivotti consideró acertado ese horario y señaló que el buen tiempo acompañó durante las tres jornadas. También destacó la cercanía entre artistas y asistentes que permite el formato del recinto, un aspecto que la organización integra en el planteamiento del festival junto con la programación musical.
JAZZahara Petaca Chico está organizado por el Ayuntamiento de Zahara de los Atunes y Marmaduke. Cuenta con la colaboración de Petaca Chico, la Diputación de Cádiz, la Junta de Andalucía, la Mancomunidad de La Janda, Inmobiliaria Atlanterra, Hoteles Q Zahara Beach, Restaurante Gaspar, ACOZA, Martinico y Danzahara, y forma parte de Plataforma Jazz España.


