Caer en la Trump-a

No sé en qué momento la especie humana decidió elegir a semejantes líderes. Todos los procesos de integración que se han venido consolidando desde la derrota del nazismo y el fin de Segunda Guerra Mundial están a punto de saltar por los aires. Volveremos a una época similar a la del periodo de entre guerras, con los países mirando de reojo al vecino.
El mundo se ha convertido en un sitio cada vez más peligroso y para arreglarlo los americanos pueden elegir como presidente a un portero de discoteca, el paradigma del diálogo y el entendimiento. Algunos expertos auguran para dentro de un rato como quien dice una nueva recesión mundial, más profunda que la anterior y que necesitará de líderes mundiales que sean capaces de evitar que los ciudadanos terminen soportando la mayor parte de la factura.
Mucho me temo que este siglo que va tomando cuerpo va a ser un siglo de transición en el que se irá desintegrando poco a poco lo que llamamos Occidente para dar paso a otra cosa, una reposición remasterizada de lo que fue la desintegración del Imperio Romano para entrar en la Edad Media. De todos depende que entremos en un periodo oscuro como ocurrió hace algo más de 1500 años o vayamos con la lección aprendida. Con el nivelazo de los políticos que elegimos me temo lo peor.


