Adelante Izquierda Gaditana reclama a Procasa una actuación urgente ante el ascensor averiado en vivienda pública en Cádiz, en la calle Nelson Mandela 7, que impide salir de casa a un vecino con dependencia absoluta desde diciembre.

Un joven de 21 años con un 85% de discapacidad y dependencia absoluta permanece sin poder salir de su domicilio desde hace más de cuatro meses debido a un ascensor averiado en vivienda pública en Cádiz. El inmueble, situado en el número 7 de la calle Nelson Mandela, carece de suministro eléctrico en las zonas comunes desde diciembre de 2025, lo que mantiene fuera de servicio el elevador.
La situación ha sido denunciada este 15 de abril por el grupo municipal Adelante Izquierda Gaditana (AIG), cuyos portavoces, David de la Cruz y Helena Fernández, han visitado el edificio y han exigido a la empresa municipal Procasa una intervención urgente para restablecer el funcionamiento del ascensor.
Según la información trasladada por la formación, el corte de electricidad en las zonas comunes se debe al impago de cuotas por parte de vecinos de la comunidad. Como consecuencia, el ascensor no funciona desde hace más de cuatro meses. El joven afectado padece una grave insuficiencia respiratoria que le impide subir o bajar escaleras, por lo que, según su familia, no ha podido abandonar la vivienda en este tiempo.
La madre del joven, Encarnación C., ha señalado que ha solicitado al Ayuntamiento de Cádiz, a través de Procasa, que asuma sus competencias en la gestión del edificio para garantizar condiciones mínimas de accesibilidad. Según su relato, en marzo mantuvo una conversación con el alcalde, Bruno García, quien se comprometió a estudiar una solución tras recibir imágenes del estado del inmueble. No obstante, asegura que no ha obtenido respuesta posterior a los correos electrónicos remitidos al Gabinete de Alcaldía.
El edificio es de titularidad de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) y está gestionado por el Ayuntamiento gaditano a través de Procasa. En el bloque, de siete plantas, residen 14 familias.
Además de la falta de suministro eléctrico en las zonas comunes, AIG ha señalado deficiencias en el mantenimiento del inmueble. Entre ellas, la puerta de acceso sin pomo y con cierre defectuoso, desperfectos en paredes y techos de la entrada, ocupación irregular de espacios como el cuarto de contadores y un cristal suelto sobre la puerta principal que, según indican, podría suponer un riesgo para los residentes.
El portavoz de AIG, David de la Cruz, ha calificado la situación como “inadmisible” y ha reclamado una actuación urgente por motivos de salud pública. Por su parte, Helena Fernández ha subrayado que garantizar el funcionamiento del ascensor en este caso “es una obligación”.
La formación municipal ha pedido a Procasa que intervenga de manera subsidiaria para restablecer el suministro eléctrico en las zonas comunes y poner en marcha el ascensor, como —según señalan— se ha hecho en anteriores situaciones similares.
Hasta el momento, no consta respuesta pública por parte del equipo de Gobierno municipal ni de Procasa sobre las medidas que se adoptarán ante esta situación.
El caso ha reabierto el debate sobre el mantenimiento y la gestión de las viviendas públicas en la ciudad, especialmente en lo relativo a la accesibilidad y a la atención de personas en situación de dependencia. Mientras no se restablezca el servicio eléctrico, el ascensor continuará fuera de funcionamiento y el joven seguirá sin poder salir de su vivienda.







