El entrenamiento de vela en la bahía de Cádiz reunirá a equipos internacionales este invierno
La Xpert Sailing Academy prepara en El Puerto tres bloques de entrenamiento de vela en la bahía de Cádiz antes del Mundial de Fortaleza, con regatistas de España, Italia, Turquía, Portugal y Bélgica

La bahía de Cádiz acogerá durante el invierno tres bloques de preparación para regatistas internacionales, organizados por la Xpert Sailing Academy en las instalaciones de la Federación Andaluza de Vela (FAV), en El Puerto de Santa María. El programa de entrenamiento de vela en la bahía de Cádiz tendrá como una de sus principales referencias el Mundial de Fortaleza, que se disputará del 15 al 23 de enero de 2027 y pondrá en juego plazas olímpicas para los países participantes.
La academia, fundada por Anton Garrote y Wil Van Bladel, tiene su base en el Centro Especializado de Tecnificación Deportiva de Vela Bahía de Cádiz mediante un convenio con la FAV. Su grupo estable está compuesto actualmente por doce deportistas de diez nacionalidades y tres entrenadores, con una proporción de cuatro o cinco regatistas por cada técnico.
La actividad se concentra esta temporada especialmente en la clase ILCA 7, modalidad individual masculina incluida en el programa olímpico, aunque la entidad también trabaja con deportistas de ILCA 4 e ILCA 6. La preparación está orientada tanto a las próximas competiciones internacionales como al ciclo de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Los tres bloques previstos estarán abiertos a otros grupos internacionales. La organización espera la participación de equipos de España, Italia, Turquía, Portugal y Bélgica, entre otros países. Cada selección o grupo conservará su propia planificación y sus entrenadores, pero compartirá parte de las sesiones y las pruebas en el agua.
Los últimos tres días de cada bloque se dedicarán a regatas de entrenamiento entre las distintas flotas. Estas pruebas servirán para comparar la evolución de los deportistas y reproducir situaciones de competición frente a rivales de diferentes nacionalidades antes de las principales citas de la temporada.
Las sesiones incorporarán RaceSense, un sistema de posicionamiento de la firma Vakaros destinado a controlar las salidas y recopilar información sobre la navegación. Según Anton Garrote, entrenador con experiencia en campañas olímpicas desde 2000, esta tecnología permite obtener datos fiables de cada regatista para su posterior análisis técnico.
Garrote atribuye la elección de El Puerto de Santa María a la posibilidad de mantener la navegación durante el invierno y a la variedad de condiciones de la bahía. A juicio del entrenador, estas características reducen la pérdida de jornadas de trabajo y permiten preparar a los deportistas en escenarios meteorológicos distintos.
El convenio entre la academia y la Federación Andaluza de Vela permite utilizar aulas, despachos, gimnasio y espacios para guardar las embarcaciones. La presencia de los equipos internacionales también facilita que los regatistas de la cantera andaluza y los integrantes del programa CEEDA coincidan en el centro con deportistas y técnicos que trabajan en campañas internacionales.
El modelo de preparación plantea proyectos adaptados a los objetivos deportivos de cada participante y contempla la colaboración entre regatistas procedentes de países con diferentes recursos. La academia sostiene que compartir medios técnicos y logísticos permite reducir los costes de las campañas, para las que también busca financiación mediante patrocinadores.
La temporada habitual de la Xpert Sailing Academy en Cádiz se prolonga desde octubre hasta Semana Santa. La expedición al Mundial de Fortaleza interrumpirá temporalmente la actividad en la bahía, que se retomará durante febrero y marzo.
Los deportistas y miembros de los equipos se alojan en apartamentos y en Las Suites de Puerto Sherry durante sus concentraciones. La Federación Andaluza de Vela considera que estas estancias generan actividad en El Puerto de Santa María durante meses con menor afluencia turística, aunque la información difundida no cuantifica su repercusión económica.


