El fin de la Verja de Gibraltar garantiza la continuidad laboral de miles de trabajadores, según el alcalde de La Línea
El fin de la Verja de Gibraltar, que entra en vigor este 15 de julio tras la firma del acuerdo entre la UE y Reino Unido, ofrece “seguridad” a los trabajadores transfronterizos, aunque persisten dudas sobre pensiones y cotizaciones.

El fin de la Verja de Gibraltar será efectivo este miércoles 15 de julio tras la firma del acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido, un paso que, según el alcalde de La Línea de la Concepción, José Juan Franco, aporta “seguridad” a los miles de trabajadores que cruzan a diario la frontera para trabajar en el Peñón.
El regidor linense ha calificado la supresión de la Verja como una “muy buena noticia”, especialmente para quienes dependen del empleo en Gibraltar. En declaraciones realizadas en TVE y recogidas por Europa Press, Franco señaló que, de haberse producido un escenario de “Brexit duro”, con controles estrictos y petición de pasaportes en una frontera no Schengen, la economía del entorno se habría resentido con cierres de empresas y pérdida de puestos de trabajo en ambos lados.
La eliminación de los controles fronterizos tradicionales es uno de los principales hitos del acuerdo que este martes firman en Bruselas la Comisión Europea y el Gobierno británico. El texto regula la relación de Gibraltar con la UE tras el Brexit y permitirá la entrada en vigor provisional del nuevo marco desde el 15 de julio.
Está previsto que el acto de firma cuente con la participación del vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Sefcovic, en representación comunitaria, y del secretario de Estado británico para Europa, Stephen Doughty. También asistirán el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo.
Un día después, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazará a La Línea junto a Albares para escenificar la supresión de la Verja y el fin de los controles de pasaportes en el paso fronterizo. Según lo acordado, esos controles se trasladarán al aeropuerto de Gibraltar y serán realizados de forma conjunta por las autoridades gibraltareñas y por la Policía Nacional española.
Impacto fiscal y laboral
Más allá de la eliminación física de la Verja, el alcalde de La Línea subrayó algunos efectos fiscales derivados del nuevo marco. Gibraltar ha dejado de figurar en la lista española de jurisdicciones no colaborativas, lo que afecta a la tributación de los trabajadores transfronterizos.
Según explicó Franco, los empleados que trabajen en Gibraltar y perciban menos de 60.000 euros anuales —la mayoría, según indicó— deberán presentar la declaración de la renta en España, pero no tendrán que abonar la diferencia entre lo tributado en el Peñón y lo que correspondería pagar en territorio español.
No obstante, el alcalde apuntó que aún quedan cuestiones pendientes de concretar, entre ellas el funcionamiento de los flujos de tráfico y algunos aspectos relacionados con las cotizaciones sociales.
Pensiones y cotizaciones pendientes
Uno de los principales asuntos por resolver, según Franco, es la situación de los trabajadores que han cotizado al fondo de pensiones gibraltareño, que opera con un sistema distinto al español.
El alcalde señaló que quienes han cotizado en Gibraltar, al jubilarse, reciben aportaciones del sistema gibraltareño, pero no del español, y advirtió de que las cotizaciones en el Peñón son más bajas, lo que se traduce en pensiones también inferiores. Este punto, indicó, sigue siendo uno de los “flecos” pendientes en el nuevo escenario.
Contexto económico en La Línea
La economía de La Línea mantiene una fuerte dependencia del empleo vinculado a Gibraltar. Según recordó el regidor, en la ciudad hay alrededor de 7.600 personas desempleadas, una cifra que calificó de “terrible”, aunque precisó que se trata del dato más bajo desde 2007.
En este contexto, el mantenimiento de la fluidez en la frontera resulta clave para la actividad económica local, tanto por los trabajadores españoles que acuden a diario al Peñón como por los ciudadanos gibraltareños que consumen en comercios y establecimientos hosteleros del municipio.
El fin de la Verja de Gibraltar abre así una nueva etapa en la relación transfronteriza tras años de incertidumbre por el Brexit. A la espera de que se concreten los aspectos técnicos pendientes, el acuerdo busca garantizar la movilidad y reducir el impacto económico que un endurecimiento de la frontera habría tenido en el Campo de Gibraltar.



