Andalucía y más allá

El precio de la luz en mayo rondará los 40 euros/MWh antes de un verano con fuertes subidas

El precio de la luz en mayo se mantendrá en niveles similares a abril gracias al peso de la energía solar, pero el mercado anticipa para julio y agosto el verano más caro desde 2022 por la tensión del gas y el conflicto en Oriente Próximo.

El precio de la luz en mayo se situará en torno a los 40 euros por megavatio hora (MWh), en línea con la media registrada en abril, antes de una previsible subida durante el verano que podría convertir a julio y agosto en los meses más caros desde 2022. Así lo indican las previsiones de mercado analizadas por la consultora Tempos Energía.

Según estos cálculos, mayo cerraría con precios contenidos gracias a la elevada producción fotovoltaica y a una demanda moderada. En abril, el mercado mayorista registró una media de 39,35 euros/MWh y acumuló 386 horas con precios negativos entre enero y finales de ese mes, tres veces más que en el mismo periodo del año anterior.

La generación solar ha desplazado al gas durante las horas centrales del día, alargando su presencia hasta las 19.00 horas. Sin embargo, durante la noche los ciclos combinados han vuelto a marcar el precio, con medias superiores a 70 euros/MWh en determinadas franjas.

El escenario cambia de cara al verano. Los contratos de futuros eléctricos para julio se mueven en una horquilla de entre 73 y 110 euros/MWh, con una mayor dependencia de los ciclos de gas. En el supuesto más tensionado, con el estrecho de Ormuz cerrado, la planta catarí de Ras Laffan sin plena operatividad hasta finales de agosto y los almacenamientos europeos en torno al 29% de su capacidad, el precio medio del mercado mayorista podría situarse entre 100 y 120 euros/MWh en julio y agosto.

Esa cifra supondría un 57% más que en el verano de 2025 y triplicaría los niveles de abril, según las estimaciones de la consultora. En un escenario más favorable, con recuperación del tráfico marítimo en Ormuz y reanudación de la actividad en Qatar durante mayo, el gas europeo podría estabilizarse entre 35 y 42 euros/MWh, lo que situaría el mercado eléctrico veraniego entre 70 y 76 euros/MWh.

Actualmente, la referencia europea del gas cotiza en 44,80 euros/MWh, tras repuntar en las últimas semanas. Pese a la corrección respecto a los máximos recientes, el precio es un tercio superior al de hace un año. Además, los almacenamientos europeos se encuentran en torno al 31% de su capacidad, un nivel que condiciona el margen de maniobra ante posibles interrupciones de suministro.

El conflicto en Irán ha añadido presión a los mercados energéticos internacionales. El barril de Brent supera los 113 dólares, tras encarecerse un 82,72% desde el 2 de enero. La incertidumbre sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte relevante del comercio mundial de hidrocarburos, ha incrementado la prima de riesgo geopolítico.

De mantenerse la actual situación sin una escalada militar adicional, las previsiones apuntan a un rango de entre 90 y 110 dólares por barril en los próximos tres meses. Un escenario de descenso significativo requeriría la normalización completa del tráfico marítimo en la zona y una reducción sostenida de la tensión diplomática.

En este contexto, mayo podría ser el último mes con precios moderados antes de un verano marcado por la volatilidad del gas y la evolución del conflicto en Oriente Próximo. La evolución definitiva dependerá de factores internacionales, del ritmo de llenado de los almacenamientos europeos y del comportamiento de la demanda eléctrica durante los meses de mayor consumo.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba