El ministro del Interior reclama en París “intensificar la respuesta” frente a las narcolanchas en Cádiz y otras zonas afectadas, dentro de la Estrategia de Drogas 2026-2030, y propone incorporar a Portugal a la coalición europea contra el crimen organizado.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha solicitado a la Unión Europea que refuerce la lucha contra las narcolanchas en Cádiz y otras áreas especialmente afectadas por el narcotráfico en la nueva Estrategia de Drogas 2026-2030. La petición se produjo este lunes en París, durante la sexta reunión de la Coalición de Países Europeos contra el Crimen Organizado.
En su intervención, el ministro defendió la necesidad de “intensificar la respuesta” frente a las embarcaciones rápidas, conocidas como go-fast, y los semisumergibles utilizados por las redes de narcotráfico. También pidió actuar “con más firmeza” contra los denominados facilitadores logísticos, es decir, las estructuras que proporcionan apoyo técnico y material a estas organizaciones.
La provincia de Cádiz es uno de los principales puntos de entrada de hachís y otras sustancias en Europa, debido a su proximidad con el norte de África. En los últimos años, la presencia de narcolanchas en el litoral gaditano ha generado un aumento de la presión policial y judicial, así como episodios de violencia vinculados a estas redes.
Grande-Marlaska calificó la nueva estrategia europea como “un buen punto de partida” para articular una respuesta coordinada frente a un fenómeno que definió como “flexible y transnacional”. Subrayó que la lucha contra el narcotráfico debe abordarse desde una perspectiva multidisciplinar y con cooperación entre los Estados miembros.
Durante la reunión, el ministro también planteó la incorporación de Portugal a la Coalición de Países Europeos contra el Crimen Organizado. El grupo está integrado actualmente por Francia, Alemania, Países Bajos, España, Italia, Bélgica y Suecia. Según explicó, la posición geoestratégica portuguesa, entre Europa, África y América, convierte al país en un “nodo esencial” en los flujos marítimos y logísticos del Atlántico.
La propuesta se produce después de que el pasado 6 de marzo, en la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa celebrada en La Rábida (Huelva), el ministro del Interior de Portugal, Luis Neves, solicitara formalmente la adhesión. Grande-Marlaska trasladó esta petición a sus homólogos europeos y defendió el compromiso de Portugal con la cooperación policial y judicial internacional.
El titular de Interior hizo referencia también a su visita del 10 de abril al Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico (MAOC-N), con sede en Lisboa. Este organismo coordina operaciones de inteligencia marítima y aérea entre varios países europeos para interceptar envíos de droga por vía marítima, una vía clave en el tráfico que afecta al sur de España.
La Coalición adoptó en París una declaración conjunta con un plan de acción hasta 2028 centrado en cinco prioridades: desmantelar redes criminales internacionales; reforzar la seguridad marítima y los nodos logísticos en el marco de la Alianza Europea de Puertos; atacar los flujos financieros y los activos ilícitos; impulsar medidas de prevención; y fortalecer la cooperación internacional.
La lucha contra las narcolanchas en Cádiz ha sido uno de los asuntos recurrentes en los encuentros de esta coalición. De hecho, la ciudad acogió en 2025 la quinta reunión del grupo, tras las celebradas en Bruselas (2021), Ámsterdam (2022), Amberes (2023) y Hamburgo (2024). La elección de Cádiz el pasado año puso el foco europeo sobre una de las zonas más afectadas por el tráfico de drogas en el continente.
La Coalición de Países Europeos contra el Crimen Organizado se creó en 2021 a iniciativa de Países Bajos con el objetivo de reforzar la cooperación frente a la criminalidad grave y el narcotráfico. Desde entonces ha ampliado su composición y su ámbito de actuación, en un contexto de creciente sofisticación de las redes delictivas.
Con la nueva Estrategia de Drogas de la UE en preparación para el periodo 2026-2030, el Gobierno español busca que el refuerzo de medios y coordinación tenga un impacto directo en territorios como el Campo de Gibraltar y el litoral gaditano, donde la actividad de las narcolanchas sigue siendo una de las principales preocupaciones en materia de seguridad.







