Sanidad prepara un Registro Estatal del Suicidio dentro del nuevo sistema de vigilancia de salud mental
El Registro Estatal del Suicidio reunirá datos sanitarios, estadísticos y médico-forenses para detectar agrupaciones de casos, nuevos métodos y cambios de tendencia.

El Ministerio de Sanidad prepara un real decreto para crear un sistema estatal de vigilancia de la salud mental cuyo primer instrumento específico será el Registro Estatal del Suicidio. La iniciativa, anunciada el 10 de septiembre de 2026, pretende reunir información homogénea sobre los casos y sus factores asociados para orientar las políticas de prevención y la atención a las personas en riesgo.
El registro incorporará datos procedentes de fuentes sanitarias, estadísticas y médico-forenses. Su puesta en marcha permitirá elaborar indicadores comparables, detectar agrupaciones de casos, identificar métodos emergentes y observar cambios en las tendencias, además de aportar información para la investigación y las actuaciones dirigidas a las personas y familias afectadas.
El futuro Sistema de Vigilancia de Salud Mental quedará integrado en la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública. Su estructura contará con una unidad central coordinada con las unidades autonómicas y con un Comité Técnico de Vigilancia de Salud Mental, que se encargará de establecer procedimientos comunes para el conjunto del territorio.
La propuesta llega después de tres años de descenso en el número de muertes por suicidio, según la serie facilitada por Sanidad. Los datos provisionales de 2025 recogen 3.808 fallecimientos, 145 menos que los 3.953 registrados en 2024. En 2023 fueron 4.116 y en 2022 se contabilizaron 4.227.
Si las cifras de 2025 se confirman, supondrían el tercer descenso anual consecutivo y una reducción acumulada de 419 fallecimientos desde 2022, equivalente al 9,9%. La tasa provisional se situó el pasado año en 7,71 muertes por cada 100.000 habitantes, frente a las 8,09 de 2024.
Durante 2024 fallecieron por suicidio 2.902 hombres y 1.051 mujeres. El Ministerio plantea que el nuevo sistema permita analizar con criterios homogéneos tanto la evolución general como los factores determinantes vinculados a estos fallecimientos.
La mejora de la vigilancia y la información forma parte del Plan de Acción para la Prevención del Suicidio 2025-2027. Este programa contempla medidas sanitarias y actuaciones relacionadas con los ámbitos social, educativo, laboral, económico y comunitario.
Entre sus instrumentos figura el Observatorio para la Prevención del Suicidio, ya constituido como órgano de coordinación. En él participan 16 ministerios y organismos como el Instituto Nacional de Estadística, el Instituto de Salud Carlos III, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, los institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El observatorio tiene previsto organizar grupos de trabajo sobre vigilancia e información, prevención comunitaria, comunicación, investigación, determinantes sociales y coordinación institucional. En estas estructuras también participarán comunidades autónomas, entidades locales, universidades, sociedades científicas, asociaciones y organizaciones del tercer sector.
El plan dispone de 17,83 millones de euros anuales en 2025 y 2026 para financiar actuaciones desarrolladas por las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria. En la convocatoria de 2025 recibieron financiación 122 proyectos, mientras que a la correspondiente a 2026 se han presentado 110 iniciativas.
Los proyectos incluyen programas de hospitalización domiciliaria en salud mental, formación de profesionales y agentes comunitarios, intervenciones en centros educativos y penitenciarios y medidas para colectivos en situación de mayor vulnerabilidad. También abarcan programas de posvención destinados a supervivientes, familiares y allegados tras un suicidio.
Otras actuaciones buscan mejorar la continuidad de la atención y la coordinación entre recursos, facilitar una intervención más temprana y atender a las personas dentro de su entorno habitual. El Ministerio encuadra estas medidas en un modelo de prevención con participación de los servicios sanitarios y de otros ámbitos de las administraciones públicas.
La atención directa se completa con la Línea 024, destinada a personas con ideación suicida y a sus familiares y allegados. Desde su puesta en marcha, el 10 de mayo de 2022, hasta el 30 de junio de 2026, este servicio atendió 602.739 llamadas.
A esa cifra se suman 87.496 conversaciones mantenidas mediante el servicio de chat desde su incorporación en junio de 2023. Solo durante 2025, la línea recibió 162.184 llamadas y gestionó 42.265 chats.
El 024 funciona de forma gratuita, confidencial y permanente durante las 24 horas de todos los días de la semana. Está atendido por profesionales especializados que ofrecen apoyo, orientación e información sobre los recursos disponibles y pueden activar los servicios de emergencia cuando la situación lo requiere.


