Más de 2.200 marinos participan en el “Despliegue Atlántico 26 en el Ártico” bajo mando español de la OTAN
La fuerza naval aliada dirigida por el cuartel general marítimo español, con base en Rota, desarrolla el Despliegue Atlántico 26 en el Ártico y el Atlántico Norte dentro de los ejercicios Neptune Strike 26-3 y la operación Arctic Sentry.

Más de 2.200 marinos españoles, integrados en una fuerza naval de la OTAN bajo mando nacional, participan estos días en el denominado Despliegue Atlántico 26 en el Ártico y el Atlántico Norte, donde desarrollan operaciones de vigilancia y adiestramiento avanzado en un entorno de bajas temperaturas. Las actividades se enmarcan en el ejercicio Neptune Strike 26-3, celebrado del 17 al 21 de julio, y en la operación aliada Arctic Sentry.
La agrupación está dirigida por el vicealmirante Juan Bautista Pérez Puig, comandante del Spanish Maritime Forces Headquarters (SPMARFOR), el cuartel general marítimo español con base en Rota. Desde esta estructura se ejerce el mando del Commander Task Force Atlantic (CTF-AT), integrado en la estructura de la Alianza.
Según la información difundida por la Armada, en el despliegue participan cinco buques españoles: el portaaviones ‘Juan Carlos I’, el buque de asalto anfibio ‘Castilla’, las fragatas ‘Blas de Lezo’ y ‘Reina Sofía’ y el buque de aprovisionamiento ‘Patiño’. A ellos se suman aeronaves de combate Harrier, helicópteros y capacidades anfibias. Del total de efectivos, alrededor de 700 son infantes de Marina.
Durante el ejercicio Neptune Strike 26-3 —una actividad de vigilancia reforzada de la OTAN— las unidades han llevado a cabo operaciones de vigilancia submarina con apoyo de aviones de patrulla marítima de Estados Unidos, ataques a tierra de larga distancia desde la mar con aeronaves despegadas del ‘Juan Carlos I’ y ejercicios de abordaje a buques, entre otras maniobras.
Se trata de la primera ocasión en la que los ejercicios Neptune Strike se centran en la zona del Atlántico Norte y el Ártico, un escenario estratégico que en los últimos años ha ganado relevancia para la Alianza. Las maniobras han incluido la integración de grupos de portaaviones y fuerzas anfibias, así como la coordinación de capacidades en los ámbitos marítimo, aéreo, terrestre, espacial y ciber.
Tres de los buques españoles —el ‘Juan Carlos I’, el ‘Castilla’ y la ‘Blas de Lezo’— han hecho escala en el puerto de Reikiavik (Islandia), donde el vicealmirante Pérez Puig compareció en rueda de prensa a bordo del ‘Castilla’ junto a la ministra de Exteriores y Defensa islandesa, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir. Por su parte, la ‘Reina Sofía’ y el ‘Patiño’ navegan desde Canadá para incorporarse al grupo en los próximos días.
El mando español en esta operación recae en SPMARFOR, con sede en la Base Naval de Rota, uno de los principales enclaves militares de la provincia de Cádiz. Desde allí se planifican y conducen este tipo de despliegues internacionales, lo que refuerza el papel de las instalaciones gaditanas en la estructura de mando de la OTAN.
De acuerdo con la Armada, los objetivos del Despliegue Atlántico 26 en el Ártico incluyen reforzar la interoperabilidad entre aliados, mejorar la preparación operativa en condiciones ambientales exigentes y contribuir a la vigilancia y estabilidad en la región. Las actividades también buscan garantizar la seguridad de las líneas de comunicación marítimas y la libre circulación comercial.
La participación española se produce en un contexto de creciente atención estratégica sobre el Alto Norte, donde las condiciones geográficas y climáticas plantean desafíos específicos para las operaciones navales. El adiestramiento en este entorno permite a las dotaciones adquirir experiencia en escenarios distintos a los habituales en el Mediterráneo o el Atlántico sur.
Con este despliegue, la Armada mantiene durante varias semanas a un contingente naval relevante bajo mando aliado en aguas del Atlántico Norte y el Ártico, en una de las mayores operaciones del año para la Flota española.



