San Fernando destina 60.000 euros a ayuda alimentaria y formación para unas 300 familias
El convenio con el Banco de Alimentos de Cádiz mantendrá la ayuda alimentaria en San Fernando durante la implantación de las tarjetas monedero e incluirá dos cursos de auxiliar de ayuda a domicilio.

El Ayuntamiento de San Fernando aportará 60.000 euros al Banco de Alimentos de Cádiz para mantener la atención a unas 300 familias en situación de vulnerabilidad. El convenio, que será renovado en 2026, garantizará la ayuda alimentaria en San Fernando durante la transición al sistema de tarjetas monedero e incorporará acciones formativas destinadas a facilitar el acceso al empleo.
La colaboración permitirá dar continuidad al reparto de alimentos que se realiza a través del Banco de Alimentos y de distintas asociaciones de la ciudad. El Consistorio mantendrá este modelo mientras se completa la puesta en funcionamiento de las tarjetas monedero que debe gestionar la Junta de Andalucía con la participación de los Servicios Sociales municipales.
La alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, explicó que el Ayuntamiento decidió prolongar su apoyo para evitar una interrupción de la asistencia durante el cambio de sistema. Según señaló, el gobierno municipal mantuvo reuniones con las entidades que tradicionalmente colaboran con el Banco de Alimentos para abordar la transición y conservar la cobertura de las familias que ya recibían esta ayuda.
Cavada sostuvo que la tramitación autonómica de las tarjetas monedero en San Fernando se ha prolongado durante cerca de dos años. La alcaldesa indicó que el Ayuntamiento ha recibido recientemente la resolución necesaria para implantar el sistema, aunque su funcionamiento efectivo depende de que la Junta facilite a los Servicios Sociales la información, las aplicaciones digitales y los procedimientos para gestionarlo.
El Ayuntamiento asegura que San Fernando es el único municipio de la Bahía de Cádiz que ha mantenido durante este periodo su colaboración económica con el Banco de Alimentos. La aportación municipal busca cubrir la etapa comprendida entre el anterior modelo de reparto y la aplicación efectiva de las tarjetas.
La alcaldesa defendió las ventajas del nuevo sistema por la autonomía que puede proporcionar a las personas beneficiarias, pero consideró necesario acompañar a las familias mientras se completa su implantación. “Cuando se cambia un modelo de atención, esa transición no puede ni debe traducirse en un vacío para las familias”, afirmó.
El convenio amplía además su contenido respecto a la atención alimentaria tradicional. La colaboración incluirá formación para mejorar las posibilidades de inserción laboral de las personas beneficiarias, con dos cursos de auxiliar de ayuda a domicilio entre las actividades previstas.
El Ayuntamiento vincula esta formación con las necesidades de contratación existentes en ese ámbito en la ciudad. Según la información municipal, el servicio de ayuda a domicilio continúa incorporando personal, por lo que los cursos pretenden ofrecer una posible vía de acceso al mercado laboral para quienes participen en ellos.
Cavada señaló que la cobertura de necesidades básicas debe combinarse con medidas orientadas a lograr una mayor autonomía de las personas atendidas. La alcaldesa presentó la formación y el acceso al empleo como instrumentos complementarios a la asistencia alimentaria inmediata.
La presidenta del Banco de Alimentos de Cádiz, Isabel Gomis, afirmó que la aportación llega en un momento de escasez de productos y de recursos para mantener la estructura de la entidad. A su juicio, el convenio permitirá continuar atendiendo a las familias que acuden habitualmente al Banco de Alimentos.
Gomis llamó especialmente la atención sobre las personas que quedan fuera de otros mecanismos de cobertura, entre ellos el de las tarjetas monedero, por no tener menores a su cargo. La presidenta señaló que estas familias siguen solicitando asistencia y que la colaboración municipal permitirá mantener su atención durante el cambio de modelo.
La responsable del Banco de Alimentos coincidió también en la conveniencia de complementar el reparto de productos básicos con formación y oportunidades laborales. “Tenemos el convencimiento de que la formación y el trabajo es lo que va a sacar de esa situación de vulnerabilidad en la que se encuentran muchas personas”, manifestó.
La colaboración renovada para 2026 combina así tres líneas de actuación: el mantenimiento de la cobertura alimentaria para unas 300 familias, la atención a personas que no acceden a otros sistemas y la organización de actividades formativas. Su aplicación se desarrollará durante el periodo necesario para completar en San Fernando la gestión municipal de las tarjetas monedero.

