El modelo de Cadiznoticias sobre la encuesta del CIS sitúa al PP al borde de la mayoría absoluta en Andalucía
El PP alcanza o supera los 55 escaños en el 58,4% de las simulaciones, mientras que la izquierda no llega a esa cifra en ningún escenario y queda sin opciones de formar gobierno
El último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), procesado mediante el modelo de estimación de Cadiznoticias, dibuja un escenario político muy definido en Andalucía: el Partido Popular se mueve en la frontera de la mayoría absoluta y el Parlamento resultante solo abre dos posibles desenlaces, un gobierno en solitario de los populares o un acuerdo con VOX.
La simulación realizada a partir del cuestionario sitúa al PP en torno a los 55 escaños, justo en el umbral de la mayoría absoluta en la Cámara andaluza. En concreto, los populares alcanzan o superan esa cifra en el 58,4% de las simulaciones realizadas, lo que refuerza la idea de que gobernar en solitario no es solo posible, sino uno de los escenarios más probables.
Aun así, el modelo también sugiere que el PP se movería por debajo del resultado que logró en las elecciones andaluzas de 2022, cuando obtuvo 58 escaños. De hecho, en el 96,4% simulaciones no alcanza esa cifra, lo que apunta a un ligero retroceso respecto a aquel techo electoral, aunque sin perder su posición dominante en el Parlamento.

En el lado opuesto, el bloque de izquierdas, formado por PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía, no aparece en ningún caso en condiciones de alcanzar la mayoría. En el mejor de los escenarios simulados se queda en 45 escaños, diez por debajo de la cifra necesaria para gobernar, lo que descarta cualquier alternativa parlamentaria distinta a un Ejecutivo del PP o a una suma entre PP y VOX.
La comparación con 2022 también deja otro dato relevante. Entonces, las fuerzas situadas a la izquierda del PP sumaron 37 escaños, mientras que ahora el modelo las sitúa por encima de esa cifra en 98,5% de los casos. El escenario que dibuja la encuesta apunta así a un avance de la izquierda y a un cierto retroceso del bloque de la derecha, pero no con la intensidad suficiente como para alterar el equilibrio de poder en Andalucía.

Una encuesta del CIS con más de 6.000 entrevistas en Andalucía
La base de este análisis es el último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas, realizado entre el 12 y el 26 de marzo de 2026 sobre una muestra de 6.016 entrevistas en Andalucía.
El trabajo se ha desarrollado mediante entrevistas telefónicas asistidas por ordenador, con selección aleatoria de teléfonos fijos y móviles y aplicación de cuotas de sexo y edad en un total de 531 municipios de las ocho provincias andaluzas.
El tamaño de la muestra permite trabajar con un margen de error de ±1,3% para el conjunto de Andalucía, en un nivel de confianza del 95,5%, lo que convierte a este estudio en una de las radiografías más amplias del electorado andaluz en el momento actual.
Además, el diseño garantiza un mínimo de entrevistas por provincia, lo que facilita el análisis territorial y permite proyectar el reparto de escaños con mayor detalle.
A partir de este material, el modelo de Cadiznoticias transforma el voto declarado en una estimación electoral, incorporando correcciones sobre el sesgo de recuerdo, el análisis de transferencias entre partidos y la simulación del reparto provincial de escaños.
Los 55 escaños marcan la llave del próximo Gobierno andaluz
La clave del escenario político que dibuja el modelo está en la barrera de los 55 escaños, que marca la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz. Todo el equilibrio del sistema se organiza en torno a ese umbral, que separa un gobierno en solitario de la necesidad de apoyos.
En ese contexto, el Partido Popular se mueve en una horquilla de entre 52 y 58 escaños. Es un rango amplio, pero con un punto de fricción muy claro: en su parte alta reproduce el resultado de 2022 y en su parte baja obliga a depender de VOX para gobernar. La simulación sitúa así al PP en una posición dominante, pero no completamente asegurada.
El resto del Parlamento presenta también una estructura definida. El PSOE se sitúa en una horquilla de entre 24 y 29 escaños, consolidado como segunda fuerza pero lejos de disputar la mayoría. VOX oscila entre 11 y 15 diputados, con un papel decisivo en aquellos escenarios en los que el PP no alcanza los 55 escaños. A la izquierda del PSOE, Adelante Andalucía se mueve entre 6 y 11 escaños, mientras que Por Andalucía queda en una franja más baja, entre 3 y 7.

La comparación con las elecciones andaluzas de 2022 permite contextualizar estos datos. Entonces, el PP alcanzó 58 escaños, el PSOE obtuvo 30, VOX llegó a 14, Por Andalucía logró 5 y Adelante Andalucía se quedó en 2. El escenario actual apunta a un ligero retroceso del bloque de la derecha y a un crecimiento del espacio a la izquierda del PSOE, especialmente en el caso de Adelante Andalucía.
Sin embargo, ese movimiento no altera el equilibrio de fondo. Aunque la izquierda mejora sus cifras respecto a 2022, no lo hace en una magnitud suficiente como para acercarse a la mayoría absoluta. El resultado es un Parlamento en el que el PP sigue concentrando la llave del Gobierno: o alcanza los 55 escaños y gobierna en solitario, o necesita el apoyo de VOX para asegurar la investidura.
El dato más relevante del modelo refuerza esta idea. En el 58,4% de las simulaciones el PP alcanza o supera la mayoría absoluta, lo que convierte ese escenario en el más probable, aunque no en el único posible.
Solo hay dos escenarios: mayoría absoluta del PP o pacto con VOX
El modelo dibuja un tablero muy cerrado desde el punto de vista parlamentario. No hay múltiples combinaciones posibles ni margen para alianzas alternativas: el resultado se resume en dos escenarios claramente definidos que dependen exclusivamente de la posición final del PP.
En el primero, los populares alcanzan los 55 escaños y pueden gobernar en solitario. En el segundo, se quedan por debajo de esa cifra y la única mayoría viable pasa por un acuerdo con VOX. No aparece ninguna otra fórmula que permita articular un Gobierno estable en el Parlamento andaluz.

La clave está en que el PP concentra toda la capacidad de decisión. Su resultado marca directamente el desenlace: o gobierna sin necesidad de apoyos o depende de VOX para asegurar la investidura. El resto de fuerzas quedan fuera de cualquier ecuación de gobierno.
En este contexto, VOX mantiene un papel determinante dentro del bloque de la derecha. Su horquilla, situada entre los 11 y los 15 escaños, lo sitúa como socio imprescindible en todos los escenarios en los que el PP no alcanza la mayoría absoluta. Es, por tanto, una fuerza clave, aunque claramente subordinada al resultado del PP.
No obstante, conviene tener en cuenta que la encuesta en la que se basa el modelo se realizó en marzo, en un momento anterior a algunos de los movimientos políticos más recientes. En las últimas semanas se han acumulado señales de desgaste en VOX que están siendo objeto de debate público y mediático, lo que introduce un elemento de incertidumbre adicional de cara a las elecciones previstas para el 17 de mayo.
Ese posible cambio de contexto no se refleja en los datos del estudio, pero sí abre la puerta a que el comportamiento electoral final difiera en cierta medida de lo que anticipa el modelo. En ese caso, podrían aparecer matices en el reparto de escaños que alteren el equilibrio actual.
Aun así, con la información disponible, el escenario sigue siendo claro. Fuera de la mayoría absoluta del PP o de un acuerdo entre PP y VOX, no aparece ninguna alternativa de gobierno viable. La izquierda no logra en ningún caso sumar una mayoría suficiente, lo que sitúa el foco del resultado en un único punto: si el PP logra o no superar la barrera de los 55 escaños.
Adelante Andalucía supera a Por Andalucía en la estimación del modelo
Uno de los movimientos más relevantes que refleja el modelo se produce en el espacio a la izquierda del PSOE. La estimación sitúa a Adelante Andalucía por delante de Por Andalucía tanto en voto como en escaños, lo que apunta a un cambio en el equilibrio interno de este bloque.
En términos de voto, la proyección corregida coloca a Adelante en torno al 10% (10,05%), frente a algo menos del 7% de Por Andalucía (6,94%). Esa diferencia, aunque moderada, tiene un efecto importante en el reparto de escaños, especialmente en las provincias donde se decide el último diputado.

Este resultado no parte solo del modelo, sino que ya aparece en las respuestas directas de los encuestados. Antes de aplicar ajustes, Adelante Andalucía se sitúa por delante en intención de voto, con cerca del 9,7% del voto válido, frente a aproximadamente el 7,3% de Por Andalucía. Es decir, la ventaja de Adelante no es una corrección artificial, sino que ya está presente en los datos de partida.
A partir de ahí, el modelo refuerza esa diferencia al tener en cuenta cómo se comporta el electorado. Los datos muestran que Por Andalucía presenta una fidelidad más reducida y una fuga significativa hacia Adelante Andalucía. En concreto, más de uno de cada cinco votantes de Por Andalucía (21,8%) declara ahora intención de votar a Adelante. Al mismo tiempo, Adelante retiene mejor a su propio electorado, con niveles de fidelidad más altos.

Este doble movimiento —pérdida de apoyos en Por Andalucía y consolidación en Adelante— explica por qué la estimación final amplía la distancia entre ambas formaciones. No se trata solo de una diferencia puntual, sino de una tendencia que aparece de forma consistente en la simulación.
El resultado contrasta con otras encuestas publicadas recientemente, que sitúan a Adelante Andalucía en cifras más bajas. Sin embargo, en este caso el modelo se apoya en dos elementos claros: lo que ya dicen los encuestados sin ajustes y la dirección de los flujos de voto dentro del propio bloque.
El resultado final es un reequilibrio dentro de la izquierda alternativa. Adelante Andalucía pasa a ocupar una posición predominante frente a Por Andalucía, especialmente en aquellas provincias donde se reparten los últimos escaños.
Este cambio, sin embargo, no altera el resultado global del bloque. Aunque modifica su composición interna, la suma de ambas formaciones sigue lejos de la mayoría absoluta, por lo que su impacto es más relevante en términos de representación que de gobernabilidad.
El PP se beneficia del trasvase desde VOX mientras Se acabó la Fiesta araña voto al bloque
Una parte importante del escenario que dibuja el modelo se explica por cómo se mueve el voto dentro del espacio de la derecha. El PP no solo conserva una base electoral muy sólida, sino que además consigue atraer apoyos desde VOX, mientras una parte menor de ese mismo electorado se desvía hacia Se acabó la Fiesta, una opción sin representación en la proyección pero con capacidad para restar fuerza al bloque.
Los datos de la matriz de transferencia apuntan en esa dirección. El PP retiene al 80,67% de sus votantes de las anteriores elecciones, un nivel de fidelidad muy alto que le permite partir de una posición muy firme. A eso se añade un trasvase relevante desde VOX: el 27,79% de quienes votaron a esa formación declaran ahora intención de votar al PP.
Ese movimiento ayuda a explicar por qué los populares se sitúan en la frontera de la mayoría absoluta. No se trata solo de que mantengan su suelo electoral, sino de que absorben parte del voto que antes se concentraba en su socio potencial. En otras palabras, el PP se fortalece también a costa de VOX.

VOX, por su parte, conserva al 58,37% de sus votantes, una cifra claramente más baja que la del PP. Esa diferencia refleja una mayor fragilidad de su electorado y una doble fuga que le penaliza: por un lado, pierde apoyos hacia el PP; por otro, cede un 6,76% de sus antiguos votantes a Se acabó la Fiesta.
Ese último dato tiene interés político aunque no se traduzca en escaños. Se acabó la Fiesta no obtiene representación en la estimación, pero sí aparece como un pequeño sumidero de voto dentro del mismo espacio ideológico. Es un apoyo que no va ni al PP ni a VOX y que, por tanto, reduce la eficiencia electoral del bloque de la derecha en algunas provincias.
La combinación de estos movimientos deja una conclusión clara. El PP amplía su ventaja porque retiene mejor a sus votantes y porque capta una parte sustancial del electorado de VOX. Al mismo tiempo, VOX no solo pierde peso frente a los populares, sino que además ve cómo una parte menor de su voto se dispersa en una candidatura sin traducción parlamentaria.
Ese equilibrio ayuda a entender el resultado final del modelo: el bloque de la derecha sigue en condiciones de conservar el poder, pero su composición interna cambia. El PP gana centralidad, VOX pierde fuerza relativa y una pequeña parte del voto más duro se desvía hacia una opción que, al menos en esta proyección, no logra entrar en el Parlamento andaluz.
La derecha retiene mejor su electorado, aunque parte del voto se dispersa en opciones sin escaño
Si se analiza el comportamiento electoral por bloques, agrupando a PP, VOX y Se acabó la Fiesta por un lado, y a PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía por otro, el modelo muestra una diferencia clara en la estabilidad del voto.
El bloque de la derecha presenta una retención muy elevada, en torno al 88% de sus votantes. Es decir, la gran mayoría de quienes apoyaron a estas formaciones en las últimas elecciones permanece dentro del mismo espacio político, incluso teniendo en cuenta la aparición de nuevas opciones como Se acabó la Fiesta.
La fuga hacia la izquierda es, además, muy reducida, en torno al 4%. En términos de trasvase ideológico, el bloque se mantiene prácticamente cerrado.

En la izquierda, el comportamiento es distinto. PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía retienen aproximadamente entre el 78% de su electorado, una cifra sólida pero claramente inferior a la de la derecha.
La diferencia se explica, en parte, por una mayor fuga hacia el bloque contrario. Un 9% de sus votantes termina en opciones de la derecha, incluyendo tanto al PP como a VOX y también a Se acabó la Fiesta.
A ello se suma una mayor pérdida hacia la abstención y la indecisión, lo que reduce la eficiencia electoral del bloque en su conjunto.
La presencia de Se acabó la Fiesta introduce, además, un matiz relevante. Aunque ese voto permanece dentro del espacio ideológico de la derecha, no se traduce en escaños en la proyección actual. Es, por tanto, un voto que no fortalece directamente al bloque en términos parlamentarios, aunque tampoco se desplaza hacia la izquierda.
El resultado es un equilibrio claro: la derecha no solo retiene mejor a sus votantes, sino que además recibe más apoyos desde el otro bloque de los que pierde. La izquierda, por el contrario, presenta una mayor fragmentación y una mayor fuga, lo que limita su capacidad para alterar el reparto de fuerzas en el Parlamento andaluz.
Cádiz confirma la fortaleza del PP y convierte el último escaño en la gran disputa provincial
La provincia de Cádiz ofrece una de las imágenes más claras del escenario que dibuja el modelo. Si se compara con el resultado de 2022, el cambio más evidente se produce en el equilibrio interno de las fuerzas. El PP, que entonces obtuvo 8 escaños, se mueve ahora en una horquilla de entre 8 y 10, lo que refuerza su posición como primera fuerza con margen suficiente para crecer.
El PSOE, por su parte, se mantiene en una franja muy similar a la anterior, con una horquilla de entre 2 y 4 escaños frente a los 3 que logró en las últimas elecciones. La estabilidad es, en este caso, la nota dominante.
Donde sí aparecen cambios más relevantes es en el resto del reparto. VOX, que obtuvo 2 escaños en 2022, se mueve ahora entre 1 y 2, lo que refleja una pérdida potencial de representación. En sentido contrario, Adelante Andalucía pasa de 1 escaño a una horquilla de entre 1 y 2, con opciones reales de ganar presencia en la provincia.
El caso más significativo es el de Por Andalucía. Tras lograr 1 escaño en 2022, su horquilla actual se sitúa entre 0 y 1, lo que implica que su presencia en el Parlamento por Cádiz no está garantizada y depende exclusivamente del resultado en el tramo final del reparto.

Ese tramo final se concentra en un único punto clave: el último escaño de la provincia. Es ahí donde se decide buena parte del equilibrio entre las fuerzas que compiten por la representación más ajustada.
Según las simulaciones, VOX es el principal favorito para hacerse con ese último diputado, con una probabilidad del 53,25%. En su caso, ese escaño sería el segundo, ya que el primero lo tiene prácticamente asegurado en la provincia. Adelante Andalucía aparece como segunda opción, con un 30,35%, y también se juega ahí su segundo escaño, tras tener garantizada su presencia con un primer diputado.
Por Andalucía, por su parte, concentra todas sus opciones en ese último asiento. Con una probabilidad del 15,50%, ese escaño sería el único que podría obtener en Cádiz, ya que no tiene ninguno asegurado en el reparto. El PSOE, en cambio, apenas entra en esta disputa: su probabilidad es del 0,90% y ese hipotético escaño sería el cuarto, un escenario muy poco probable dentro del modelo.
La clave del reparto está, por tanto, en esa última plaza. En términos reales, la disputa se concentra en si VOX logra mantener su segundo diputado o si, por el contrario, Adelante Andalucía o Por Andalucía consiguen arrebatárselo. Son estas dos formaciones las que tienen más opciones de alterar el equilibrio final en la provincia, especialmente en el caso de Adelante, que parte con una posición más sólida dentro de esa pelea.

La lectura global es doble. Por un lado, el PP consolida su posición dominante en la provincia, con capacidad incluso de mejorar su resultado de 2022. Por otro, el espacio a la izquierda del PSOE experimenta una recomposición clara: Adelante Andalucía gana terreno, mientras que Por Andalucía queda relegada a una posición más débil, dependiendo exclusivamente de ese último escaño para lograr representación.
Los últimos escaños que pueden decidir el Parlamento
Aunque el escenario general que dibuja el modelo es claro, con el PP en la frontera de la mayoría absoluta y sin alternativa de gobierno por parte de la izquierda, buena parte de la incertidumbre se concentra en los últimos escaños de varias provincias. Es en ese tramo final del reparto donde pequeñas variaciones en el voto pueden alterar el equilibrio global.
Más allá del caso de Cádiz, donde la última plaza se disputa principalmente entre VOX y Adelante Andalucía, el modelo identifica varias circunscripciones en las que el resultado final permanece abierto.
En Córdoba, el último escaño se reparte entre Por Andalucía, VOX y Adelante Andalucía, con una probabilidad muy equilibrada entre las tres formaciones. Este reparto convierte a la provincia en uno de los puntos más sensibles del modelo, donde pequeñas oscilaciones pueden modificar la representación de la izquierda alternativa o reforzar la presencia de VOX.

En Granada, la situación es similar. El último diputado se disputa entre VOX, Adelante y Por Andalucía, con una distribución relativamente equilibrada que refleja la fragmentación del voto en ese tramo final.

En Huelva, la pugna se concentra en el espacio de la izquierda alternativa. Adelante Andalucía aparece como favorita para el último escaño, pero Por Andalucía mantiene opciones relevantes, mientras que VOX queda en una posición más secundaria.

Jaén presenta también un escenario abierto, con Por Andalucía como principal candidata a obtener el último diputado, seguida de Adelante y VOX, en una distribución que refleja la competencia entre varias fuerzas por una representación limitada.

En Málaga, el comportamiento es más definido. El último escaño cae en la gran mayoría de los escenarios del lado de Por Andalucía, con Adelante y VOX muy por detrás en probabilidades.

Por último, en Sevilla, el modelo muestra una tendencia aún más clara. Por Andalucía se hace con el último escaño en la inmensa mayoría de las simulaciones, con Adelante y VOX muy lejos de disputarle esa posición.

Este conjunto de resultados pone de manifiesto que, aunque la estructura general del Parlamento es bastante estable, los márgenes en varias provincias siguen siendo estrechos. Es en esos últimos escaños donde se concentra la incertidumbre del modelo y donde pueden producirse pequeños ajustes que, en determinados casos, resulten decisivos.
El resultado final se decidirá entre la mayoría absoluta del PP o un acuerdo con VOX
El modelo de estimación de Cadiznoticias, elaborado a partir del último estudio del CIS, dibuja un escenario político con pocas incógnitas en lo esencial y algunas abiertas en los márgenes. El PP aparece en condiciones de alcanzar la mayoría absoluta, con una probabilidad significativa de lograr los 55 escaños, mientras que la izquierda no logra en ningún caso construir una alternativa de gobierno.
En este contexto, el resultado final dependerá en gran medida de si los populares consiguen consolidar su ventaja hasta alcanzar esa cifra o si, por el contrario, se quedan a las puertas, lo que abriría la puerta a un acuerdo con VOX. Entre ambos escenarios se sitúa toda la incertidumbre del modelo, concentrada en un puñado de escaños que se deciden provincia a provincia.
Ficha técnica y metodología
El análisis presentado en este artículo se basa en el estudio nº 3556 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), realizado en la comunidad autónoma de Andalucía sobre población mayor de 18 años con derecho a voto.
El trabajo de campo se desarrolló entre el 12 y el 26 de marzo de 2026 mediante entrevistas telefónicas asistidas por ordenador (CATI), con selección aleatoria de teléfonos fijos (20,7%) y móviles (79,3%), y aplicación de cuotas de sexo y edad.
La muestra final está compuesta por 6.016 entrevistas distribuidas en 531 municipios de las ocho provincias andaluzas. El diseño garantiza un mínimo de entrevistas por provincia, lo que permite un análisis territorial detallado.
El margen de error para el conjunto de la muestra es de ±1,3% para un nivel de confianza del 95,5%, en condiciones de muestreo aleatorio simple.
Metodología del modelo de Cadiznoticias
A partir de los microdatos del CIS, Cádiz Noticias ha aplicado un modelo propio de estimación electoral con el objetivo de transformar el voto declarado en una proyección de voto y escaños.
El modelo se basa en cuatro elementos principales:
- Corrección del sesgo de recuerdo de voto: se compara el recuerdo declarado por los encuestados con los resultados reales de las elecciones autonómicas de 2022 para ajustar desviaciones sistemáticas.
- Análisis de transferencias de voto: se construye una matriz que permite identificar flujos entre partidos y estimar movimientos del electorado entre elecciones.
- Estimación del voto válido: se redistribuyen indecisos y no respuesta en función del comportamiento observado en la muestra y de los patrones de fidelidad electoral.
- Proyección provincial de escaños: se calcula el reparto en cada circunscripción aplicando el sistema d’Hondt, teniendo en cuenta el peso específico de cada provincia.
Simulación de escenarios
Para estimar la incertidumbre del resultado, se ha aplicado un modelo de simulación Monte Carlo con 1.000 iteraciones.
En cada simulación:
- se introducen variaciones aleatorias en la estimación de voto de cada partido, ajustadas al tamaño de muestra y al porcentaje estimado
- se recalcula el reparto de escaños en cada provincia
- se obtiene un Parlamento completo
Esto permite no solo calcular un resultado medio, sino también:
- probabilidades de alcanzar determinados umbrales (como los 55 escaños)
- horquillas de representación por partido
- y disputa de los últimos escaños en cada provincia
Interpretación de los resultados
Los datos presentados en el artículo deben interpretarse como una estimación probabilística, no como una predicción cerrada.
El modelo permite identificar:
- los escenarios más probables
- la distribución de escaños esperada
- y los márgenes de incertidumbre del sistema
En este contexto, el análisis muestra un patrón claro: el Partido Popular se sitúa en la frontera de la mayoría absoluta, mientras que no aparece ningún escenario en el que el bloque de izquierdas alcance los 55 escaños necesarios para gobernar.





