Andalucía activa el protocolo calor 2026 para prevenir riesgos por altas temperaturas hasta septiembre
El protocolo calor Andalucía 2026 estará en vigor del 15 de mayo al 30 de septiembre y establece niveles de alerta y medidas específicas para proteger a mayores, enfermos crónicos y otros colectivos vulnerables ante las altas temperaturas.

La Junta de Andalucía activa este 15 de mayo el protocolo calor Andalucía 2026, un dispositivo coordinado entre varias consejerías para reducir el impacto de las altas temperaturas en la salud de la población. El plan permanecerá operativo hasta el 30 de septiembre y contempla sistemas de alerta, seguimiento de personas vulnerables y recomendaciones preventivas.
El Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud se pone en marcha coincidiendo con el inicio del periodo de mayor riesgo por calor. Su objetivo es anticipar episodios de temperaturas extremas y minimizar sus efectos, especialmente entre los colectivos más sensibles.
En el dispositivo participan las consejerías de Sanidad; Presidencia y Emergencias; Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad; Desarrollo Educativo y Formación Profesional; Turismo, Cultura y Deporte; Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, además de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP).
El protocolo establece distintos niveles de alerta en función del riesgo por altas temperaturas. Estos niveles se determinan a partir de las denominadas zonas de meteosalud, áreas de predicción meteorológica con características climáticas similares definidas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Cada provincia y cada zona de meteosalud reciben un nivel diario de riesgo: nivel 0 (verde), sin riesgo; nivel 1 (amarillo), bajo; nivel 2 (naranja), medio; y nivel 3 (rojo), alto. En función de estos niveles se activan medidas preventivas específicas y mecanismos de seguimiento.
Los principales grupos de riesgo identificados son las personas mayores de 65 años, enfermos crónicos y quienes toman determinados medicamentos que pueden dificultar la adaptación al calor, como diuréticos, hipotensores, antidepresivos, neurolépticos, anticolinérgicos o tranquilizantes. También se incluye a embarazadas, menores de cuatro años, lactantes y personas con trastornos de memoria o dificultades para adaptarse a las altas temperaturas.
El protocolo también contempla factores sociales y ambientales que incrementan la vulnerabilidad, como vivir solo, carecer de hogar, tener condiciones económicas desfavorables o estar expuesto al calor por razones laborales, educativas o deportivas. En el caso de zonas turísticas, se tiene en cuenta la desubicación que pueden sufrir visitantes y migrantes, especialmente en las horas centrales del día, entre las 14.00 y las 19.00 horas.
Las actuaciones se centran especialmente en domicilios de personas mayores, residencias y zonas con mayor riesgo de exclusión social, donde se refuerza el seguimiento a través de los recursos del sistema sanitario y social.
La ciudadanía puede consultar los niveles de riesgo y las recomendaciones en la web específica habilitada por la Consejería de Salud, así como a través de la aplicación Salud Responde y el servicio Ventana Abierta a la Familia. Entre los consejos generales figuran evitar la exposición directa al sol en las horas centrales, utilizar ropa ligera y de colores claros, protegerse con sombrero y crema solar, mantener una hidratación adecuada y moderar la actividad física en los momentos de mayor calor.
Balance de 2025
Durante la temporada pasada, el protocolo estuvo activo 137 días y se notificaron 3.973 avisos de niveles de riesgo en Andalucía. De ellos, 50 días fueron de nivel 0; 53, de riesgo bajo; 18, de riesgo medio; y 16, de riesgo alto.
En cuanto a la provincia de Cádiz, la zona de meteosalud de Grazalema registró tres días con nivel de riesgo superior a 0, situándose entre las áreas andaluzas con menor incidencia de alertas por calor en 2025.
En el conjunto de la comunidad, los servicios de Atención Primaria y Hospitalaria diagnosticaron 1.304 urgencias relacionadas con el calor, de las que 607 correspondieron a golpes de calor e insolaciones y 697 a otras patologías asociadas a las altas temperaturas.
El Servicio Andaluz de Salud incluyó a 17.096 pacientes vulnerables en programas de seguimiento durante el verano, realizó más de 5.000 actuaciones de enfermería y monitorizó a 3.574 personas de alto riesgo. Salud Responde efectuó más de 90.000 llamadas a pacientes y el 061 intervino en 67 casos relacionados con el calor.
Al Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía se notificaron 26 golpes de calor, con 10 fallecimientos, concentrados en las provincias de Córdoba, Sevilla y Almería.
Con la activación del protocolo calor Andalucía 2026, la administración autonómica inicia un nuevo periodo de vigilancia y prevención ante la previsión de altas temperaturas en los próximos meses.






