Refugiados y desplazados después de la Segunda Guerra Mundial

Al terminar la guerra mundial se calcula que en Europa unos ocho millones de personas estaban desplazadas, seis millones de ellas en Alemania. En el segundo semestre de 1945 se devolvió a sus países a una parte considerable de los mismas, y el resto fueron alojadas en campos especiales bajo la Administración de Socorro y Rehabilitación de las Naciones Unidas, más conocida como la UNRRA. Pero a unos dos millones de personas no se les pudo devolver a sus países de origen porque se negaron a vivir en Europa oriental al ser dominada por el sistema comunista.
En la segunda mitad de los años cuarenta surgieron dos tipos nuevos de desplazados, como eran las personas que huían de los países y territorios ocupados por los soviéticos, y los judíos que querían marchar a Palestina.
En el año 1949 el total de personas desplazadas en el mundo se elevaba a unos quince millones, especialmente en Asia, por la Revolución China, pero también entre India y Pakistán por los conflictos surgidos por la independencia de la antigua colonia británica.
En 1947, la UNRRA pasó la administración de las personas desplazadas de Europa a la OIR, la Organización Internacional para los Refugiados, que se dedicó a establecer a más de millón y medio de personas que quedaban por asentar.
Cuando a principios de los años cincuenta se había conseguido establecer a los desplazados en el Viejo Continente, las mayores responsabilidades se dieron en Asia, habida cuenta de que era el continente donde más desplazados había. Fue el momento del nacimiento de ACNUR, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.


